Este fue un año muy extraño para mi, de mucho cambio, de transición, de decisión. Ha habido modificaciones que considero trascendentales en mí, que han contribuido a formar la Betsabé que hoy en día soy.
La perdida de seres queridos se asomó en esta temporada y tres de mis familiares pasaron a ser parte de la energía de la tierra, dos de ellos aun los sigo extrañando y creo que no dejaré de hacerlo.
Decidir no permanecer con la persona con la que pensé estar toda mi vida; fue un paso importante, necesario para mi crecimiento. Me sentó muy bien el cambio. Aun con las dificultades que éste me trajo, no me arrepiento; fue una buena elección, aunque aun lamento que las cosas resultaran de una manera tan brusca.
La escuela va mejorando, ya me falta menos y puedo decir que siento estar realizando mis objetivos, me siento orgullosa de mí y aunque todo esta resultando muy bien, quiero mejorar, alcanzar a ser la mejor.
En este año han surgido sueños, se han mantenido otros y algunos cuantos mas han sido desplazados… He aprendido a vivir conmigo, tarde y de manera incorrecta, pero me siento plena, sin necesidad de alguien, pero con la decisión de querer mantenerme así.
En el 2007 enfrente muchos de mis miedos, y si es cierto que aun no he podido librarme de ellos, he podido controlarlos, hacer frente a lo que me asusta y vivir con ello, sin sentirme intimidada ni dominada por ellos. Me he sentido fuerte y vulnerable al mismo tiempo, y he podido entender que ser sensible en algunos momentos no me resta fortaleza, solo muestra que en algún lado tengo el corazón, corazón que me había empeñado en esconder y que ahora que lo encuentro me hace mas fuerte aun.
El tiempo es tan relativo… y este año pasó rápido por mi conciencia, y es ahora que he hecho concientes muchos cambios, que no había podido entender, ni por lo menos analizar. Veo en mí una mujer diferente, pero sin embargo sigo siendo yo.
Perdí amistades, gané otras… aun con todas las dificultades por superar, nunca estuve sola… aunque a veces me sentí así. Es grato darme cuenta que siempre hubieron quienes pendientes de mi me tendían su mano, me escuchaban y aun sin pedírselos me acompañaron.
Agradezco la compañía de muchos, y aun la ausencia de otros, agradezco la ternura y el cariño de algunos así como el desprecio e indiferencia de otros. Cada detalle de este año fue una enseñanza para mí, aun cuando en su momento no lo vi como tal.
Pude reiterar que soy dueña de mí, aun cuando no siempre me sentía libre, lo soy. Después de todo, nadie puede impedirme pensar…
Año de cambio, no podría definirlo de otro modo, ni bueno ni malo, solo de cambio… pues después de todo ¿Qué es bueno y que es malo?