
Esperar se ha vuelto un macabro ritual al que dia con dia alimentas, mientras yo en esta espera continuo rescatando los pedazos de ti que aun me quedan, que aun atesoro como el aliento mismo de vida.
Esperar que un dia de estos aparezcas es aun parte de las actividades cotidianas en mi vida, es parte aun del ir y venir en mi mente que reproduce tus besos y caricias para no sentirte tan distante.
Esperarte en los dias frios y lluviosos es tan dificil, pues sigo aferrandome a un sueño que sé en lo profundo de mi que no va a suceder.
Pienso en ti todo el dia y todos los dias... viviendo de recuerdos y bebiendo de las lagrimas que no he logrado desaparecer, mirando por la ventana imaginando tu rostro entre las nubes negras que no han dejado de mojar el vidrio por el que miro.
Esperar y esperar mientras las manecillas siguen descontroladas corriendo, y yo no me doy cuenta ya del paso de los dias, que para mi bien podrian ser una eternidad, o tan solo el instante mas largo de mis dias.
Muerdo mis labios recordando tus dientes, mientras observo la pareja que inventaste en mi techo ¿donde estas?
La soberbia se apodera de mí y me ha encadenado, sin poder buscarte, pero yo espero que me rescates, principe azul de mis fantasías, y mi tristeza crece al notar que sigo atrapada, atrapada sin poder mirarte, sin poder tocarte.
Esperate en un rincón frío de mi alma, esperar, tan solo puedo esperar...